Un perro y una tortuga como la de la siguiente imagen no pueden pelear en igualdad de condiciones, ni por tamaño ni por agilidad.

Un perro y una tortuga como la de la siguiente imagen no pueden pelear en igualdad de condiciones, ni por tamaño ni por agilidad.

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
A mí me gusta la actitud de la tortura porque a pesar de ser inferior, le planta cara al perro como diciendo: ¡aquí estoy yo!