La casa de un político español está llena de billetes robados. Nosotros pagamos los impuestos y ellos se encargan de gastárselos en cenas, coches de lujo y viviendas con piscina. Lo malo es que no nos quejamos lo suficiente.

La casa de un político español está llena de billetes robados. Nosotros pagamos los impuestos y ellos se encargan de gastárselos en cenas, coches de lujo y viviendas con piscina. Lo malo es que no nos quejamos lo suficiente.

Si tienes mucho dinero y no quieres que nadie lo descubra, un buen sitio es esconderlo en la nevera.

Las personas que son bajitas también tiene derecho a poder sacar dinero de un cajero, por eso algunos los ponen a la altura de las rodillas.

Algunas personas solamente piensan en el dinero, por eso tienen la cabeza llena de billetes verdes.

Si te sobra al dinero seguramente no tengas problemas en quemar un billete con fuego para poderte encender un cigarrillo.

Las chicas que tienen unas buenas tetas se suelen encontrar dinero en el escote.

Si tienes mucho dinero no lo lleves al banco, lo mejor en estos momentos es enterrarlo en un lugar seguro.

Yo soy de los que si ven un céntimo por la calle no se agacha a cogerlo, no porque esté forrado de dinero, sino porque me da pereza. Eso sí, creo que en esta ocasión sí que me agacharía para recoger todos esos céntimos que hay en la calle.

Aunque sé que la mayoría de nuestras lectoras nunca estaría con un hombre por dinero, no se puede negar que entre las variables «mujeres» y «dinero» existe una relación positiva.

El bebé más rico del mundo es el que aparece en la siguiente imagen. Tiene la suerte de poder dormir encima de un buen puñado de fajos de billetes. No hace falta decir que su colección de chupetes y sonajeros incluye modelos bañados en oro.
