El perro de la niña del exorcista no es un perro cualquiera. Sabe bajar las escaleras de espaldas (no confundir con el perro muy vago que vimos en 2010) y hasta retuerce su cabeza por completo como si fuera lo más fácil del mundo.

El perro de la niña del exorcista no es un perro cualquiera. Sabe bajar las escaleras de espaldas (no confundir con el perro muy vago que vimos en 2010) y hasta retuerce su cabeza por completo como si fuera lo más fácil del mundo.
