Un caballero está en la cola del supermercado, cuando una rubia escultural le saluda agitando la mano, y le lanza una de aquellas sonrisas estremecedoras, que pocos hombres son capaces de pasar por alto.
El señor mira hacia los lados, hasta que se convence que es con él… Entonces, decidido, abandona la cola y se acerca a la preciosa mujer. Suavemente le dice:
- Disculpe… ¿nos conocemos?
Ella le responde con una sonrisa encantadora:
- Pues… tal vez yo esté equivocada, pero me parece que usted es el padre de uno de mis niños.
El hombre se queda boquiabierto, mientras su memoria trabaja a gran velocidad, intentando recordar los detalles de la única vez que le fue infiel a su esposa.
Extrañado le dice:
- ¡Ohh! no me diga que usted es aquella stripper que en la despedida de soltero de mi amigo, yo me la comà encima de la mesa de billar, en medio de aquella tremenda orgÃa, completamente borracho, mientras una de sus amigas me flagelaba comiéndome los huevos y metiéndome un pepino por el culo.
- Bueno… no exactamente, -responde ella visiblemente avergonzada-
- Yo soy la nueva profesora de su hijo.
























19th Septiembre 2008
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4 comentarios
19 Septiembre 2008
Jajaja esta clarisimo que todo esta en la forma como interpretamos las cosas.
19 Septiembre 2008
La culpa, como siempre, es de los profesores!
21 Septiembre 2008
xD buenisimo
2 Enero 2009
no lo entiendo
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