Cuatro birras en nuestro organismo y hacemos locuras increibles. Habremos visto miles de películas donde el secador del pelo ha acabado dentro de la bañera, achicharrando al personaje secundario. Pero estos chicos arriesgan lo poco de vida que les queda para dedicarnos su última fotografía con una sonrisa.
Va por vosotros.

enchufe en el agua Una piscina eléctrica tiene su morbo