Divertida broma de cámara oculta que consiste en distraer a los chicos mostrando un sugerente escote y pedirles la hora cuando tienen una jarra de cerveza en la mano. Los hombres somos así, vemos dos tetas y perdemos el mundo de vista.
Algunas camareras tienen una delantera tan generosa, tan abundante, tan grande que mueven más las tetas que el cocktail que preparan al cliente.
Ver correr a una mujer siempre es agradable para la vista, aunque solo sea para ver como se le mueven las tetas. Pero los hombres también tienen su gracia, siempre que acumulen un poco de grasa…
No se rían de él, solo está un poco gordito
Algunos coches no necesitan airbag, la conductora ya lo lleva de serie.
Otro viejo verde más que se suma a la colección.
¿Está mirando el escote o simplemente apreciando la belleza del vestido?
Yo soy de los mal pensados…
El segundo personaje se queda impresionado mirando las tetas de la mujer con la camiseta negra. Por cierto, muy buena pechuga.



















