Al pobre propietario del vehÃculo que se está hundiendo, nadie le avisó de que era una plaza reservada exclusivamente para los submarinistas. A ver como se lo cuenta ahora a los del seguro…

Al pobre propietario del vehÃculo que se está hundiendo, nadie le avisó de que era una plaza reservada exclusivamente para los submarinistas. A ver como se lo cuenta ahora a los del seguro…

