El dueño del piso se ve encerrado por una broma de su hijo en un asunto de drogas, ni más ni menos que 200 kilos de cocaÃna de gran pureza en el piso que tiene alquilado. Al final, el hombre no encaja bien la broma y desconocemos si el hijo sigue viviendo con sus padres… seguiremos investigando.


















30th Mayo 2007
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1 comentario
2 Febrero 2009
pobrecillo… a mi me hacen eso y me muero del horror!!!!
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